viernes, 17 de julio de 2009

Regenere su "flora" en vez del botiquín.


Llegan los meses fríos y con ellos, los resfrios, gripes, influenzas, porcinas, etc, etc.
Se tiende a pensar que los resfríos en esta época son normales, donde las bajas temperaturas pasan a ser sinónimos de enfermedades.

¿Es esto normal?

¿Fue el hombre creado para enfermarse en las estaciones frias?

Si la respuesta fuera afirmativa, la especie humana dejaría mucho que desear.

¿Cual es el verdadero problema entonces?

Un débilitado sistema inmune.

El stress, la baja actividad física y sobretodo y muy por sobretodo, una mala alimentación, son las causas de un sistema inmunológico deteriorado que nos lleva a enfermarnos ante cualquier amenaza que en circunstancias normales no presentarían un mayor problema.

¿Como la alimentación puede debilitar nuestras defensas?

Al consumir productos como el azúcar refinado, harinas refinadas, excesos de lácteos pasteurizados con UHT y homogenizados, preservantes, colorantes y aditivos estamos literalmente destruyendo la flora intestinal.(Está demás decir que los antibióticos son una verdadera aberración ésta).
Nuestra flora intestinal puede ser considerada casi como un segundo cerebro, de ésta depende que podamos extraer los nutrientes de las comidas, defendernos de organismos patógenos, eliminemos los desechos de manera eficiente, etc, etc.
Cuando la flora intestinal se encuentra desequilibrada (malos hábitos alimenticios, exceso de fármacos) no puede cumplir con sus respectivos roles, logrando así que la persona sea mucho mas propensa a contraer enfermedades.

¿Como fortalecer nuestra flora intestinal?

Con alimentos que generen condiciones apropiadas para su proliferación, estos son los llamados pre-bióticos que podemos incorporar en nuestra alimentación. Verduras de hoja verde, especialmente la alcachofa y verduras de raíz como la cebolla y el ajo, cereales integrales, frutas y algas generan un ambiente propicio para que la flora intestinal pueda proliferar.
Los alimentos probióticos son los que aportan bacterias benéficas, regenerando y equilibrando nuestra flora intestinal, se encuentran sobretodo en los productos lácteos fermentados, como el yogurt, algunos quesos y especialmente el kéfir, también otros fermentos como los encurtidos naturales y el miso (condimento japonés a base de soja, arroz o cebada fermentada) aportan estas bacterias beneficiosas.

Los probióticos naturales como el kéfir son infinitamente superiores a los probióticos que se encuentran en los supermercados, generalmente éstos últimos contienen 1000 millones de bacterias beneficiosas, lo que puede sonar como “muy beneficioso” cuando en realidad se necesitan por lo menos unos 8 billones (8 mil millones) de bacterias para que realmente haya un beneficio.
( 2 tazas de kefir aportan aprox. 3 trillones de bacterias beneficiosas)

Pero antes de fortalecer la flora intestinal:

Mejorar la alimentación, dejando de lado el azúcar, las harinas blancas (Pan, pastas,etc), eliminando también los lácteos no fermentados ya que éstos generan exceso de mucosidades y los alimentos con preservantes y aditivos artificiales.


En resumen:

Aliméntese como la naturaleza quiere que se alimente, así de simple.

Beneficios:

Se disminuye considerablemente las enfermedades (sobretodo las de temporada, incluyendo alergias)

*Mejoran los niveles de energía


*El cuerpo vuelve a su estado de equilibrio por lo que muchas personas pierden peso
(El tema no es bajar de peso sino de devolverle al cuerpo el equilibrio perdido)

*Mejora la calidad del sueño.

*Mejora la tolerancia al stress

Etc..

Y todo gracias a una flora intestinal sana…

Confíen en los cambios que se logra con una buena alimentación, se los digo no porque lo haya leído en un libro o me lo hayan contado, sino porque lo he experimentado y realmente vale la pena, si no fuera así, créanme que estaría nadando en Nutella.

No les digo que cambien su alimentación de golpe, empiecen lentamente eliminando los alimentos dañinos de a uno, reemplazándolos por alimentos completos como cereales integrales (y no me refiero a los de caja), verduras y frutas frescas de estación (no congeladas), legumbres, carnes de buena calidad, pescados, frutos secos y semillas, aceite de oliva etc..

Inténtelo, lo único que pueden perder es la próxima visita al doctor.